Una novela de Jose Alberto Arias. En proceso de creación.
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sábado, 29 de octubre de 2011

Vivir sin miedo

A estas alturas, creo que ha quedado claro que Queridos niños tiene un tema central, y éste es el miedo. Miedo de susto. Miedo de pánico, de fobia, de terror a lo inexplicable... Y hace unos meses encontré esta noticia en el diario Público, y pensé que en un universo donde todas las historias giran en torno al miedo, necesitaba a algún personaje inmune a éste. Así pues, dicho y hecho me basé en este caso extraño para crear a la enigmática Alexia, interés amoroso y vital de Arturo por mucho que las cosas se tuerzan en el futuro...
Hace más de 20 años, una mujer residente en el estado de Iowa (EEUU), conocida como SM, iba caminando a las diez de la noche por un parque solitario, totalmente a oscuras. A sus oídos llegaba la letanía del coro de una iglesia cercana. Solo veía a un hombre, "completamente drogado", sentado en un banco. Cuando llegó a su altura, el yonqui se levantó, le puso un cuchillo en la garganta y gritó:"Te voy a rajar, puta". Y en lugar de intentar huir, SM respondió: "Si me vas a matar, tendrás que acabar primero con mis ángeles de la guarda". Se dio la vuelta y se fue caminando despacito a casa. Al día siguiente volvió a pasear de noche por el mismo parque.
SM no ha sentido miedo en las últimas cuatro décadas. Debido a una patología rarísima, la enfermedad de Urbach-Wiethe, esta mujer tiene bloqueada desde niña la amígdala, una región cerebral del tamaño de una almendra considerada una fábrica de emociones. Durante el último medio siglo, la comunidad científica ha apuntado a este hueso del melocotón cerebral como el lugar donde nace el miedo en animales como las ratas y los monos. Hoy, un estudio publicado en la revista Current Biology describe el caso de SM. Según los autores, la mujer confirma por primera vez que esta almendra formada por neuronas es el origen del miedo en los seres humanos.
Atacada a punta de pistola
"Descubrimos a SM hace 25 años, cuando fue remitida por casualidad a nuestra clínica", explica aPúblico el responsable del estudio, Justin Feinstein, del departamento de Psicología de la Universidad de Iowa. SM es un caso único. Según el científico, "solo hay un puñado de personas en todo el mundo con lesiones similares". En la literatura médica, apenas hay unos 300 casos registrados, y cada uno presenta unas lesiones características.
Durante dos décadas, los investigadores han seguido los pasos de SM en su barrio, olvidado por las autoridades e invadido por el crimen y la droga. En su historial policial figuran palizas de su marido, ataques a punta de pistola y varias amenazas de muerte. SM asegura que nunca se sobresaltó. Junto a ella, los científicos han visto películas como El resplandor, La noche de Halloween o El silencio de los corderos. SM no sintió ni un escalofrío. La rodearon de serpientes y tarántulas. Nada. Se la llevaron de noche al sanatorio abandonado de Waverly Hills, en Kentucky, donde los crédulos de lo paranormal aseguran haber visto fantasmas de muertos por tuberculosis, y como si tal cosa.
"SM puede experimentar otras sensaciones, como tristeza o alegría, pero es incapaz de sentir miedo", detalla Feinstein, cuyo grupo ya contó el caso en Nature en 2005, centrándose en la incapacidad de la mujer para reconocer el temor en la cara de la gente.
"¿Y cómo está viva?"
Según otro de los autores, el neurólogo Daniel Tranel, la importancia del hallazgo es que puede conducir a nuevos tratamientos del trastorno por estrés postraumático, que afecta a casi ocho millones de personas solo en EEUU. Nuevos medicamentos que apaguen la amígdala podríanfrenar el miedo perenne que sentirán 300.000 soldados al regresar del frente en Irak y Afganistán, según estiman los científicos.
Otros expertos ajenos a este estudio son más escépticos. El neurobiólogo Juan de Carlos, del Instituto Cajal del CSIC, publicó en mayo los intríngulis de la formación de la amígdala. En su opinión, la descripción del caso de SM está "coja", ya que faltan detalles anatómicos y sobre cómo se comunican las neuronas en su cerebro. Además, su biografía le produce estupor. "Si te quitan el miedo, eres una persona peligrosa. Puedes ir por la carretera a 300 kilómetros por hora. ¿Cómo puede esta mujer estar viva?", se pregunta.
Los propios autores reconocen que su estudio tiene "varias limitaciones". La lesión de SM va más allá de la amígdala e invade ligeramente otras regiones, que también podrían estar implicadas en la ausencia de miedo. "Y SM es un solo caso, habrá que estudiar otros para consolidar nuestras conclusiones", admiten.
Con la alarma de emergencia apagada
 La literatura científica ha descrito a otras personas con la amígdala dañada y la sensación de miedo alterada, pero SM es el primer caso con una lesión completa y muy localizada, observado además durante 20 años. Esta mujer, incapaz de reconocer el peligro, se mete sin remedio en situaciones que cualquier otra persona evitaría, mostrando el papel esencial de la amígdala en la supervivencia de un ser humano.

viernes, 7 de octubre de 2011

El género

Lo que más admiro de los escritores a los que admiro es la capacidad de jugar con los géneros. Si bien la novela será eminentemente narrativa tradicional, una novela al uso, a nivel temático pretendo que el juego vaya más allá. Es decir, no haré como Ricardo Menéndez Salmón o Mauricio Wiesenthal, quienes mezclan ensayo y narrativa con una sencillez extraordinaria.
De este modo, para empezar la estructura no será todo lo lineal que cabría esperarse. Abre el libro con cinco tramas paralelas a las que se van sumando y restando a medida que pasan las páginas. Cada parte (en principio serán cinco o seis) se centrará en un género o temática, si bien todo irá en función a un tono común. Se trata la novela de un viaje alucinado a través del tiempo en una sociedad nueva con leyes nuevas, una política nueva, nueva religión, nuevos conceptos de términos como familia, amistad, amor, maternidad y, sobre todo, muerte.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El hombre menguante

Rompían corazones los niños
al perderse en el bosque,
al vagar por los montes.
Los niños…
Escribían caminos de hormiga
senderos de miga
veredas de miedo
abrazos, recelo.
Los niños…
Comían corazones los niños
al crecer en el ébano negro
en la carne más prieta
en el pecho más firme
de diosa africana.
Mamaban el agua frugal
mascaban de frutas racimos.
Habían ya crecido los niños.
Amaban el cuerpo
como se ama un pajarillo,
como un ramo de cardos
amaban el pecho de Helena.
Los niños…
Al perderse en el bosque,
al vagar por el bosque
rompían corazones los hombres.

viernes, 19 de agosto de 2011

Calíope: buscar sentido a lo inextricable

Calíope, la musa del centro, junto a su hermana Urania
En la mitología griega, Calíope (en griego antiguo Καλλιόπη Kalliópê, ‘la de la bella voz’) es la musa de la poesía épica y la elocuencia. Se le representa con las características de una muchacha de aire majestuoso, llevando una corona dorada, emblema que según Hesíodo indica su supremacía sobre las demás musas. Se adorna con guirnaldas, llevando una trompeta en una mano y un poema épico en la otra.
Como las demás musas, Calíope es hija de Zeus y Mnemósine (la Memoria). Se casó con Eagro y con él fue madre de Orfeo, Marsias y Lino, si bien también se dice que el padre de este último fue Apolo. Con Estrimón, uno de los oceánidas, fue madre de Reso, un rey tracio que murió en la Guerra de Troya el día siguiente de su llegada. Estrabón afirma que fue madre con Zeus de los Coribantes. Algunas fuentes le atribuyen la maternidad de Himeneo, dios de los esponsales y del canto nupcial, si bien otras afirman que era hija de Clío o Urania.
Se dice que Calíope quedó prendada de Heracles y le enseñó el modo de reconfortar a sus amigos cantando en los banquetes. En otra ocasión Zeus le encargó la resolución de la embarazosa disputa entre Afrodita y Perséfone por la custodia (y disfrute) de Adonis. La resolvió decidiendo que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien él eligiera. Adonis siempre escogió a Afrodita porque Perséfone era la diosa fría e insensible del inframundo.

Fuente: Wikipedia